18.5.12

Le vent nous portera

Hay situaciones en las que no creo o transformo lo que creo que estoy pensando o hacia donde tengo que ir. De hecho, alguna vez pensé que el destino que me estaba trazando no era tal, que sólo era algo que se había creado para que yo pudiese tener un lugar al cual ir o ese algo al que yo tuviese que llegar. 
 Como si se hubiese creado para que yo pudiese vivir y transformar, ese algo que era un placebo para que avanzara sin que yo sospechara nada. Como un cascarón prefabricado de una vida ya horneada y cocinada para que yo me la comiera. A veces me siento así, como alguien que se está comiendo una galleta con forma de vida. 

 No siempre me siento así. Es sólo que a veces los ciclos me cuestan más que a otras personas. A veces desearía pensar de una manera normal, no perderme tanto en esas pequeñas inquietudes que hacen que mi realidad alterna creada y adornada sea la más idónea para no poder perderme otra vez en las otras historias. 
 Es algo así: creándome o inventando esas historias o realidades o sueños eternos es la fuga que necesito para no encarar que estoy haciendo algo que ya he soñado o creado, necesito bajarme a la realidad - a la verdadera- creando estas historias para no vivir en el sueño presente del que siempre me estoy rodeando. 

 Me desdoblo en tres, cuatro o cinco distintas yo para poder decirle a la sexta o séptima, la que que está "afuera" lo que debe de hacer y/o no y sí sentir. Y sé, que son contadas las ocasiones en las que todas al unísono sabemos qué hacer y qué decir. Me gustaría ser más normal. No pensar las cosas que pienso. No sé dónde perdí el hilo de lo que se supone sería yo. 

Si fue a los diez años cuando sucedió lo que sucedió. 
Si fue a los siete cuando no entendí por qué pasaba el tiempo así. 
O si fue a los diez y nueve cuando me topé con otra verdad. 
O aquella vez a los quince, o aquella otra a los doce, y esa otra a los veintidós y veintiseis...
O si fue...en todos esos nudos de una historia que nunca llegó al clímax del desenlace final. 
 Yo no lo sé. 
Me gustaría no tener miedo a nada. Desearía volverme a encontrar. 
Me extraño. 
Y quizás, lo que extraño, es saber que quien era, era más bien diferente, la que todos señalaban. Perhaps, mi deseo es dejar las apariencias... ¿será entonces que mi deseo es realmente dejar de tratar de aparentar ser normal? 

 I don´t know.

1 comentario:

coloquio de los perros dijo...

Hola Larva leerte me ha resultado meterme a algún laberinto en dónde no sé en que circulo o pasillo me encuentro y por momentos me sentí en la casa de los espejos porque al observar que existían infinidad de yos no sabía quién miraba a quién. El desdoblamiento y la multifácetica forma de desdoblarte es inextricable porqué no sé en qué vida-reflejo es la que habla! si existe un reconocimiento de otras ficciones, entonces quién se da cuenta de eso, la realidad o la propia ficción que sabe qué es ficción y todo es posible, problemático, ideal. la vida es una fábula de la cual cada uno hace su propia narración, las diferentes versiones que contamos de nosotros se da a partir de las dimensiones que exploramos. ¿cuál es la que cuenta?¿cuál importa? ¿cuál tiene sentido? Eso lo descubrirás tú... no planeando lo que quieres que ocurra ni lo que piensas que será sino en el vuelo mismo que emprendas en las pinchemil vidas que se nos antojen vivir!! saludos y te quiero! aunque no puedas escucharme!!!