A veces me da miedo escribir lo que no puedo gritar en voz alta
en el blog; curioso, porque se supone que tendría que ser lo contrario.
Pero oh sorpraise, que mi karnal dijo en la mesa "osh, yo creo que jamás
tendré un blog, se me hace tan patético cuando las personas cuentan
todo lo de su vida privada en un blog" y mi mamá secundándolo "oy si, eso
es de muy mal gusto", y yo sentía la energía malvada que salía de sus miradas
y se iba a posar en mi.
Aish.
¡Pero si ni digo nada!
Bueno, casi nada. Bah. en el otro blog, en ése, sí que me dedicaba.
Ahora, me da tanta weba escribir que ni siquiera escribo lo que quería escribir,
me convertí en un itinerario social y sin que me paguen, hasta eso, necesito dinero;
deberían pagarme por poner flyers y cositas aquí, puta madre.
Por eso me da miedo escribir lo que no puedo gritar en voz alta.
And also, si escribo aquí mi lista de deseos, quienes me conocen y me encuentren luego, me mirarán con esa miradita de complicidad y, quizás, no me sienta tan mal, y hasta les dé una estrellita en la frente que diga: "gracias por leer mi blog".
Osea, algo así como "gracias por mirar dentro de mi". Y ya. Y les daré un abrazo y una rebanada de pastel... quizás me inviten un café.
Un café.
Quiero café...
en el blog; curioso, porque se supone que tendría que ser lo contrario.
Pero oh sorpraise, que mi karnal dijo en la mesa "osh, yo creo que jamás
tendré un blog, se me hace tan patético cuando las personas cuentan
todo lo de su vida privada en un blog" y mi mamá secundándolo "oy si, eso
es de muy mal gusto", y yo sentía la energía malvada que salía de sus miradas
y se iba a posar en mi.
Aish.
¡Pero si ni digo nada!
Bueno, casi nada. Bah. en el otro blog, en ése, sí que me dedicaba.
Ahora, me da tanta weba escribir que ni siquiera escribo lo que quería escribir,
me convertí en un itinerario social y sin que me paguen, hasta eso, necesito dinero;
deberían pagarme por poner flyers y cositas aquí, puta madre.
Por eso me da miedo escribir lo que no puedo gritar en voz alta.
And also, si escribo aquí mi lista de deseos, quienes me conocen y me encuentren luego, me mirarán con esa miradita de complicidad y, quizás, no me sienta tan mal, y hasta les dé una estrellita en la frente que diga: "gracias por leer mi blog".
Osea, algo así como "gracias por mirar dentro de mi". Y ya. Y les daré un abrazo y una rebanada de pastel... quizás me inviten un café.
Un café.
Quiero café...











