15.6.08

Domingueando - again and again-

Hoy me morí. Bueno, no. Casi me muero.
La risa me hizo revivir. Bueno, no. Porque no me había muerto.

Entonces fue así: mientras desayunaba lo que me encontré en la cocina, me distraje leyendo una revista del Selecciones que andaba por ahí.

¡Trakatrás!

Sentí que algo se me atoraba en la garganta.
¡Chin!, pensé, ora sí me llegó... y en esa fracción de segundos mientras pensaba qué madres hacer, me di cuenta que nadie se daba cuenta de mi repentina muerte: mis dos hermanos estaban bien jetones, mis papás no estaban en casa y mi bendita perra Luna andaba postrada en su departamento personalizado, osea, dentro de mi clóset en mi cuarto, ¡chin! ¡chin!
¡Muerta por un pinche pan de dulce! ¡No!
Pues no, no morí. Creo que me reí de la idiotez que iba a ser mi muerte y entonces pude tragar.

Yo no sabía que las conchitas podían matar...



Concha asesina

4 comentarios:

Lirva dijo...

Y mira que yo también estraño todo, el viejo blog, a ti, no sé, muchas cosas, pero para que no mueras (por mi culpa , ya que sí soy Pandulce, pero no una conchita) te dejo la rec de mi nuevo sitio dirty-urbe.blogspot.com

Creíste que os dejaría mucho tiempo abandonada???

Te quiero*

Baileeeeeeeeeeeeeeee topunooooooooooooooooooooooo***
xD

Anónimo dijo...

OMG! OMG! LIRVITAAAAA!!!

Yeeeyyyyy


Bana

Maite dijo...

Jajajajaja, lo siento, es que me parecio muy gracioso.

¡Ves! ¡la risa salva vidas!

Anónimo dijo...

Jajajajaja, sorry for your nearly death, but I just had to laugh