Theres this new idea about how to create una columna online.
No siempre se tienen las ideas claras de dónde iniciar. A diferencia de las
ganas irresistibles que tengo cada vez que veo un espacio en blanco de llenarlo
de doodles o dibujos, cuando se trata de una hoja de escribir it´s difficult.
Supongo que porque para mí siempre ha sido más fácil transformar las ideas en
dibujos antes que en palabras, por eso siempre he sido más lectora que
escritora. PERO, momentito, que de hecho
ya no he leído mucho que digamos. Del último robo que le hice a la compañía C
imprimí una novelilla que aventé por ahí y me espera, ansiosa, digo yo, tengo
otros cuatro libros, tres y seis cuentos y más y más y me lleno de procrastinación. Me
doblega la idea de acostarme y ver
netlix, de aventarme diez y siete capítulos de jalón y de no pensar, no re
pensar. BUT, en teoría me salí de ahí mismo para evitarlo, para evitar este
bloqueo. So, were is the creativity? Should i be worried about it?
But, please, B, go back: Una columna. Debo pensar en la coooluuuuumna,
una que me tire –boca abajo- y me regocije, aunque mi propia columna ya se está
jodidendo por mi pinchi actitud obesa. PERO ¡ya sé! Una columna ‘tipo’ así, anda,
una así.
Tipo “me pongo a pensar en las películas donde hay
escritoras que teclean en sus pc´s y…”. See? Como cuando se ven las primeras líneas o
párrafos de lo que escriben pero después ya no, cortan escena, sucede la
historia y ¡pum!, regresan al final del escrito o párrafo con el final del escrito
y todo lo demás ya se redactó por magia y obra de esas acciones que sucedieron
en el inter. Booot güeit a minuuut, pareciera que ese escrito quedó pausado y
no hubo pedo con los tiempos de entrega, ni siquiera se detienen a guardar el
archivo ni nada de nada. So magical!
Y ¿de qué sirve tener algo instantáneo si el inter es lo
jugosito? Lo que cuentas después es lo que pone el remate, el ending, pero lo
de en medio, como todo intercourse es llegar al taste del sabor, y te puede o
no gustar o te puede o no salir, pero de que eso es irremediable porque tienes
que entrarle (you coward) poes no hay otra.
Una columna de eso, ¿no? De
entrarle al taste de la vida con mis locuras y de entrarle bien y sabrosón.
Hablando de entrarle, ayer vi una película que se llama
Gone. Me recordó a esas pelis que me
gustaba ver antes cuando iba a rentar a Zafra, de esas que ya nadie les hacía
caso pero que “eran cine de arte” y me iban a decir quién sabe qué cosa que las
comerciales no. A lo mejor algún reglamento o guía para decirme cómo vivir mi
vida de provinciana que los directores de pelis no querían pero vivían igual,
like me.
I dunno, se me ocurrió que podría escribir acerca de lo que las
personas no pueden o no quieren decir, como en Gone, donde la morra desde el
principio tiene un desfase entre su vida y la vida que quieren que viva sus
padres. La morra se vuelve toda una psicópata y el vato maridín sí sabe qué
tipo de persona es and he doesn´t care.
He just goes with the flow. That´s it.
Ésa sí que es una relación tóxica, la verdad es que no aguanté verla “bien”,
le estuve adelantando varias escenas porque me aburrió y sabía que esos huecos
estaban llenos de una racionalidad irracional, enfermiza, emocional, loca, celópata,
asesina… I mean, me desesperó.
Bana! Bana! Go back! ¡La columna! Damn, pinchi columna.
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